El gimnasio
Yo soy más de zumba, de pilates, de yoga… o, en todo caso, de una clase grupal que se llame "body—algo"… Justo el mes pasado me quejé en mi gimnasio (que llevo seis años seguidos pagando ya)…, y me quejé de que habían llenado el gimnasio de máquinas nuevas (y misteriosas) y habían quitado las clases de zumba. "Es que las mujeres pagamos las mismas cuotas que los hombres", argumenté con elocuencia en recepción, "y por una clase que nos gustaba tanto y que siempre estaba llena, nos la quitáis". "Cuánto os habréis gastado en todas estas máquinas nuevas (y misteriosas)?" pensé y salió mi cabeza de controller, calculando inversión y retorno, comparado con el sueldo de un monitor de zumba. "Pon una reclamación", me dicen, impasible, en recepción, y allí se acabó mi sermón. A todo esto, últimamente, y bajo las recomendaciones generalizadas de mi entorno, me he acercado a las máquinas y a esta zona del gimnasio que nunca antes había pisado. Vo...









